sábado, 5 de julho de 2008

La Guerra Civil Española

Trabajo de Kevin Vallio, Raphael Russo e Thatiana Campoi

Postado en el 10/06/2008


En la Guerra Civil española, que tuvo lugar antes de 2 ª Guerra Mundial, todos los ideológicos y los elementos militares fueron pesentes.

En la guerra que se enfrenta el ejército, la iglesia y el latifundio, contra el gobierno republicano, en representación de los sindicatos, los partidos políticos de izquierda y los partidarios de la democracia.

A la derecha quería a España volverá a ser como antes de la república, católico, autoritario y tradicional.
Ya la izquierda quería que el facismo de frenado, que ya había ido en aumento en Alemania, Italia y Áustria.

Esta diferencia en las ideologías que la llevaron a convertirse en una guerra de fuerza entre los principales países como Alemania e Italia, la hegemonía del mundo.

El sitio wikipédia muestra fechas:

1936: Al fracasar el golpe de Estado y preverse una guerra de larga duración, el primer problema con el que se enfrentan los sublevados es un problema logístico. El Ejército de África está en Marruecos, y debe pasar a la península, la flota republicana bloquea el estrecho de Gibraltar impidiendo su paso y el ejército de Mola está escaso de municiones.

1937: En torno a Madrid se producen diferentes ofensivas y batallas, tratando un bando de aislar Madrid y el otro de aliviar la presión sobre la capital.

1938: Continúa la batalla de Teruel, que es tomado el 8 de enero por los republicanos y vuelto a recuperar el 20 de febrero por los nacionales.
En el Gobierno de la República, Negrín se hace además con el ministerio de la Defensa Nacional, sustituyendo a Indalecio Prieto, y propone a los insurrectos los 13 puntos de Negrín como acuerdo de paz, para restablecer una democracia consensuada sobre principios alejados del conflicto bélico.

Las tropas de Franco toman Vinaroz el 15 de abril, partiendo en dos la zona republicana. La República contraataca el 24 de julio mediante la batalla del Ebro, que se convierte en una dura guerra de desgaste para ambos bandos y termina el 16 de noviembre con la retirada republicana. A partir de este momento, la ruta de acceso a Cataluña queda despejada. El 23 de diciembre se inicia la ofensiva de Cataluña.

1939: La nueva institución se hace con el control de Madrid tras un cruento enfrentamiento entre las mismas tropas republicanas e inicia las diligencias con el Gobierno de Burgos con el objetivo de acordar la paz. Fracasadas estas, el 26 de marzo cae la ciudad. Y el Gobierno republicano pierde rápidamente las últimas capitales de provincia que mantenía: el 29 de marzo Cuenca, Albacete, Ciudad Real, Jaén y Almería; el 30 de marzo Valencia y Alicante, y el 31 de marzo Murcia.[]

El primero de abril Franco emite el último parte, que comienza con las palabras “En el día de hoy...”.

En el sitio web Wikipedia puede ver el número de muertos en la Guerra Civil española sólo puede ser estimado de manera aproximada. Las fuerzas nacionalistas pusieron la cifra de 500.000, incluyendo no sólo a los muertos en combate, sino también a las víctimas de bombardeos, ejecuciones y asesinatos. Estimaciones recientes dan asimismo la cifra de 500.000 o menos. Esto no incluye a todos aquellos que murieron de malnutrición, hambre y enfermedades engendradas por la guerra. La cifra de 1.000.000, a veces citada, procede de una novela de Gironella, que la justifica entre los 500.000 reconocidos y otros tantos cuya vida resultó irremediablemente destrozada.

La guerra española movilizó a intelectuales y artistas de todo el mundo: Picasso, Miró, de Ernest Hemingway y George Orwell, Capa, Malraux, com grandes obras culturales como: la foto "La muerte de un miliciano" de Capa, el "Guernica" de Picasso, y las novelas "L'Espoir" de Malraux y "Requiem por un campesino español" de Ramón J. Sender.

En el sitio http://www.google.com/intl/es/ , ejemplos de artistas en la guerra e sus influencias: La guerra civil española marca un nuevo hito en su vida y su obra: Picasso abraza la causa de la República y acepta la dirección del Museo del Prado, desde la que contribuye a la salvaguardia del patrimonio artístico español. En 1937, la aviación alemana, aliada de los sublevados, bombardea Guernica provocando una verdadera matanza de población civil. La profunda sacudida que el horror provoca en Picasso se traduce en Guernica, exhibido en el Pabellón Español de la Exposición universal de París de ese año y que, con el tiempo, se convierte en el cuadro más famoso y reproducido del siglo XX. La estela del Guernica tiñe toda la obra de los años treinta de un peculiar expresionismo, en el que se otorga una nueva dimensión al tratamiento cubista de la figura humana. Son los años de su relación con Dora Maar, que sucede a Marie-Thérése Walter, madre de su segunda hija.

Miró alterna sus estancias parisinas, donde sobrevive a veces con gran estrechez económica, con períodos en Mont-roig y Mallorca. Las privaciones y la guerra civil española se traducen en una pintura atormentada y gestual cuya expresión más aguda es El segador, pintada para el pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París de 1937 donde se exhibió junto al Guernica de Picasso-, hoy perdida.

Trabalho postado por Brenda Natalia Colautti

Dia 10 de Junho de 2008

Conflicto armado que enfrentó, desde 1936 a 1939, a dos partes de España: los defensores de la República y los defensores del pronunciamiento del General Francisco Franco. El resultado fue la victoria de este último grupo y el establecimiento de una Dictadura que duró cuarenta años. (Véase España, Historia de (15): 1939-1975). La década de los años treinta, del siglo XX, en la historia de España (4412 Kb) Planteamiento político de la Guerra Desde el inicio de la contienda, uno de los grandes problemas de la España republicana fue la falta de una dirección política única. La sublevación militar había producido en la zona leal al gobierno republicano una atomización del poder que fue recogido espontáneamente por las organizaciones populares.

http://documentales.tv-on.es/historia/la-guerra-civil-espanola-la-segunda-republica/

"La guerra española fue uno de los acontecimientos decisivos de nuestra época; todos lo decían mientras se luchaba, y todos tenían razón" (Lionel Trilling, en Homage to Catalonia de G. Orwell)

La Guerra Civil Española no es solo una página capital de la historia moderna sino una de las claves históricas del presente y del futuro de España. España es hoy un pais democrático y las heridas, aunque tal vez todavía duelan, estan (o deberían estar ya) cicatrizadas. Pero la actual democracia debe mucho al dolor de estas heridas; sin ellas, sin su recuerdo, correríamos el riesgo de volver a repetir los errores del pasado. Este Web es un punto de encuentro de todos aquellos que desean recordar esta historia, profundizar en ella y colaborar a su difusión.

http://www.guerracivil.org/

En todas las guerras se cometen actos contrarios al “derecho de gentes” y la guerra civil española no fue una excepción. Este asunto, que todavía hoy levanta polémicas, ha merecido numerosos análisis históricos cuyas conclusiones coinciden en las cuestiones de fondo [1].
Es innegable que en ambas zonas – la republicana y la controlada por los sublevados – la represión - en forma de paseos, sacas,… - fue una práctica generalizada. Sin embargo, sus causas, alcance y significado difieren notablemente de un bando a otro. Debe quedar claro, desde el principio, que el intento de explicar estas diferencias no debe ser confundido con el de la justificación.

Tras la sublevación militar, la zona republicana, a excepción de Euzkadi [2], se sumergió en un caos revolucionario y por todas partes surgieron nuevos organismos que detentaron el poder real durante los primeros meses de la guerra. Los primeros asesinatos en esta zona se produjeron en Barcelona y Madrid, donde la masa incontrolable se adueño de las calles. En ambas ciudades las fuerzas de seguridad leales a la República intentaron evitar las matanzas, pero fueron desbordados por la multitud armada. Especialmente brutal fue la represión en la Ciudad Condal donde la CNT y la FAI tomaron parte muy activa. La propia Generalitat se diluyó en el caos y el presidente Companys tuvo que pactar con los dirigentes anarcosindicalistas para poder conservar, al menos sobre el papel, el poder.
El paseo alcanzó a políticos de derecha, caciques, terratenientes, empresarios, burgueses y, especialmente, a los sacerdotes
[3]. Pero tal vez, las prácticas más aterradoras fueron las llamadas sacas de las cárceles que culminaron con lo sucedido en Madrid durante el mes de Noviembre de 1936. Ante el temor de la caída de Madrid, se decide trasladar a Valencia a los miles de detenidos que permanecían encerrados en las cárceles madrileñas. Pero este traslado se convierte en una orden de ejecución. La primera saca se produce el 7 de noviembre: el convoy se desvía a Paracuellos de Jarama donde se consuman las matanzas; tal y como indican las actas, la Junta de Defensa de Madrid tiene conocimiento oficial de estos hechos el día 11 y determina delegar en el consejero de Orden Público (Santiago Carrillo) la misión de garantizar la seguridad de los detenidos. Sin embargo, los fusilamientos siguieron produciéndose hasta el nombramiento del anarquista Melchor Rodríguez (4 de diciembre) como delegado especial de prisiones. Aunque este acontecimiento resulta todavía hoy históricamente confuso, no cabe duda de la responsabilidad en él de los aparatos policiales, cuyos dirigentes, mayoritariamente comunistas, estaban muy influenciados por asesores soviéticos.
Numerosos republicanos y dirigentes obreros y sindicales
[4] condenaron este terror indiscriminado desde el primer momento y sólo la desintegración del propio Estado impidió a las autoridades tomar medidas más efectivas. Pero a medida que el gobierno retomaba el control, la represión indiscriminada fue desapareciendo y se hizo todo lo posible para proteger a las víctimas[5].
Aunque estos esfuerzos por recomponer el Estado de Derecho fueron tempranos, no fue sino hasta la primavera de 1937 cuando realmente cristalizaron. Ya en agosto de 1936 se intentan detener las matanzas con la creación del primer “Tribunal Especial” (los conocidos como tribunales populares); en octubre del mismo año nacen los “Jurados de Urgencia”, los de “Guardia” y los de “Seguridad”. En Valencia no fue posible disolver el “Comité de Salud Pública” y detener los abusos que cometían los integrantes de la Columna de Hierro hasta finales de 1936. Y ya se ha mencionado la decidida actuación de Melchor Rodríguez para evitar las sacas.
Con la llegada de Negrín al gobierno (mayo de 1937), el estado se afianza definitivamente y con ello se asegura un relativo orden y paz en la retaguardia y se consigue garantizar los derechos de defensa. Pero el avance de los fascistas propicia una creciente militarización de la justicia y del aparato policial. Cuando el gobierno central se traslada a Cataluña (noviembre de 1937), el auge de sabotajes por parte de los quintacolumnistas es de tal magnitud que la policía “política” (SIM
[6]), controlada por los comunistas, obtiene nuevas competencias[7] para luchar contra dichas acciones y la represión se extendió no sólo contra los fascistas sino también contra la disidencia interna. Sirva de muestra el proceso contra el POUM [8] y la “desaparición” de su presidente, Andreu Nin.
A pesar de estos excesos, la reconstrucción del Estado permitió que, desde mediados de 1937, la mayoría de los detenidos pasaran a disposición judicial con todas las garantías procesales y que el cumplimiento de las sentencias de muerte requiriese el visto bueno del Consejo de Ministros. Sólo hacia el final de la guerra, en una situación de desbandada y descontrol total, se volvieron a producir algunos asesinatos.

A diferencia de lo sucedido en la zona republicana, la represión formó parte, desde el primer momento, de la estrategia diseñada por los sublevados para alcanzar el poder[9] y se centraría fundamentalmente en cargos políticos republicanos, militares leales a la República, intelectuales, dirigentes políticos, sindicales y líderes obreros y de las casas del pueblo de las localidades que ocupaban o que dominaban desde un primer momento.
En las zonas proclives a la rebelión y rápidamente dominadas por los sublevados, se instauró un régimen de terror indiscriminado para evitar que el enemigo pudiera organizar la resistencia. Buena prueba de ello fue lo sucedido en Navarra, Mallorca, Soria, La Rioja … sólo en esta última se produjeron más de 2000 asesinatos. En estas zonas, la Falange asume, con el beneplácito militar, la responsabilidad de llevar a la práctica las consignas fascistas.
Mientras, Queipo de Llano y Franco organizan la limpieza de la retaguardia según avanzan sus fuerzas. Se producen sacas con el consentimiento del mando militar, y hubo fusilamientos en las cunetas, en las tapias de los cementerios y en el extrarradio de los centros urbanos. Se llegó incluso a la quema de cadáveres para evitar el peligro de epidemias.
Conforme la sublevación derivaba en una guerra y las zonas ocupadas se constituían en un nuevo Estado, la represión fue institucionalizándose. La depuración política y la censura alcanzaron todos los niveles y se extendieron a todas las actividades, tanto públicas como privadas. Se pretendió enmascarar esta situación con la emisión de diversos decretos y disposiciones legales, que culminaron con la publicación el 9 de febrero de 1939 de la ley de “Responsabilidades Políticas”. Ley, que ya en su artículo primero violaba uno de los principio irrenunciables del Derecho al sancionar “retroactivamente”: «Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas, que desde el 1 de octubre de 1934 y antes de julio de 1936 contribuyeron a crear o agravar la subversión …»
Amparados en estas disposiciones, los consejos de guerra dictaron, en ausencia de cualquier garantía procesal, numerosas sentencias de muerte tomando el relevo a los falangistas y los fusilamientos por rebelión militar se sucederían a lo largo de toda la guerra. Esto no impidió que continuaran los paseos hasta mucho después de acabar la guerra, si bien a una escala muchísimo menor que durante los primeros meses del conflicto. El máximo apogeo se alcanzó con el nombramiento en octubre de 1937 de Severiano Martinez Anido como jefe de Seguridad Interior para la retaguardia
[10]. Para completar el cuadro, los sublevados extendieron la represión al frente, principalmente con el bombardeo de la aviación sobre objetivos civiles, como Guernica o Granollers.
Una vez finalizada la guerra, el proceso de “normalización” continuó desarrollándose. A partir de las denuncias efectuadas por cualquier vecino
[11] o de las pesquisas realizadas por los servicios de investigación de la Falange, la Guardia Civil o la propia Falange procedían a la detención del sospechoso. El detenido, si sobrevivía al interrogatorio, comenzaba un rosario de instrucciones sumariales para finalizar delante de un consejo de guerra, normalmente masivo, donde el defensor – militar – poco o nada podía hacer salvo pedir clemencia. Si le declaraban culpable y era condenado a muerte, el reo era trasladado a la cárcel donde, de madrugada, se efectuaban las sacas. Igual suerte corrieron muchos de los que, confiados por la propaganda fascista[12], volvieron de Francia tras la finalización de la guerra. Militares leales a la República y dirigentes de los partidos políticos y sindicales fueron los principales objetivos durante la posguerra.
En definitiva …, la represión se consolida, bajo cobertura legal, como instrumento político para asegurar y defender el nuevo Estado, siendo las propias autoridades las que inician y extienden el terror por toda España como medio para alcanzar sus objetivos políticos.





[1] La cuantificación de las víctimas sigue siendo hoy cuestión de debate entre los historiadores.

[2] Lo sucedido en esta región merece, por sus particularidades, un estudio aparte.

[3] Cerca de 7000 religiosos fueron asesinados

[4] Entre otros muchos, cabe destacar las actitudes de Melchor Rodríguez, Julián Zugazagoitia, Joan Peiró y Lluis Companys cuyas intervenciones salvaron de la muerte a numerosas personas.

[5] Por ejemplo, el 90 % de los asesinatos cometidos en Cataluña se produjeron entre julio y diciembre de 1936.

[6] Servicio de Investigación Militar cuyos centros de detención, conocidos con el nombre de «chekas», han pasado a la historia como sinónimo de terror.

[7] Los aparatos policiales fueron alcanzando una gran autonomía y llegaron a constituir casi un Estado dentro del Estado

[8] Partido Obrero de Unificación Marxista

[9] La instrucción reservada nº 1, firmada en Madrid el 25 de mayo de 1936, dirigida a los futuros jefes del pronunciamiento decía: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no adictos al Movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas”. Una vez iniciada la revuelta en Pamplona, Mola insiste: es necesario propagar una atmósfera de terror (…).

[10] Fue tal la dimensión alcanzada por el terror que desde las propias filas franquistas fue considerada la situación como intolerable.

[11] Las delaciones eran consideradas como un deber patriótico.

[12] La propaganda rezaba así: «si no has manchado tus manos con delitos comunes ven. Franco te ofrece la paz, trabajo, pan y justicia. Si nos has cometido crímenes, no tienes que temer. La España Nacional es justa y generosa. La España nacional ampara al prisionero que no ha cometido crímenes»





Zaragoza, 25 de Abril de 2001
Miguel Moliné Escalona

http://www.almendron.com/historia/contemporanea/guerra_civil/represion/represion.htm

Religiosidad, y la plena Guerra Civil española

Trabalho de Renan Guermandi
Dia 10 de junho

La cuestión del liberalismo en España tuvo su origen desde el siglo XIX, fue uno de los anarquistas, el anticlericalismo ha sido siempre parte Guerra Civil fue la culminación de la política de enfrentamientos ideológicos del siglo XIX español, icularmente agresivo, durante la persecución anticatólica Guerra Civil sólo siguió un patrón que ya existe: en sólo cuatro meses anteriores a la guerra civil tiene 160 iglesias fueron quemadas. De acuerdo con el artículo español, se destruyeron alrededor de 20.000 iglesias, con incalculable pérdida cultural para la destrucción concomitante de retablos, imágenes y archivos. En vista de esto, no es sorprendente encontrar que la Iglesia Católica, ha llegado, en general, el propagandear la revuelta contra el gobierno y ha llegado a comparar en una declaración colectiva de todo el episcopado con una moderna cruzada, hay que señalar, sin embargo Que el mismo español obispos, en una carta de fecha 11 de Julio del mismo año de 1937, apareció en ciosos negar la opinión liberal católico, lo que significa que la intransigencia del clero conservador, porque el español de la persecución sufrida por él, argumentando que la Constitución Republicano de 1931 y todas las leyes posteriores se ha ocupado de la historia de España en una dirección contraria a su identidad nacional, fundada en el catolicismo Si bien se han hecho esfuerzos de los republicanos de la propaganda en el extranjero a favor de la libertad religiosa a fin de no alienar a la opinión pública y la internacional católica propios grupos católicos en el campo republicano.

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Trabalho postado por Katia nº 11 Vanessa nº 28

Dia 10 de Junho de 2008

La guerra civil española fue un conflito entre dos frentes militares, ocurrido en España, entre 1936 y 1939. La vitoria fue de los nacionalistas de Francisco Franco.
España era una monarquia de poco desenvolvimento industrial y politicamente confusa, porque habian socialistas, comunistas y anarquistas opondose a monarquia.
Los socialistas querian mejores condiciones de vida, los comunistas querian superar el Estado y tomar el poder por la fuerza y los anasrquistas querian extinguir el Estado y crear comunidades independentes.
En 1923, fue implantada la ditadura en el país, que fue questionada por la populación hasta que en 1930, este gobierno fue abandonado. En 1931, Niceto Alcalá Zamora y Manel Azána soben al poder y estabelecen el derecho de voto, la autonomia administrativa de las regiones y la realizacion de la reforma agraria.
En 1932, las ordenes fueron revogadas y los militares pasaran a exigir el retorno de la monarquia.
En 1936, Manuel Azána se torna presidente del país y algunos militares descontentes con su gobierno deciden iniciar un golpe militar para afastarle de la presidencia.
Quien asume el poder es el general Francisco Franco que hizo la República Socialista. Sabendo de los posibles contra ataques, los partidos de izquierda, apoyados por la Iglesia y por los monarquistas organizados en la Falange, reciben dinero para equipos, formando la Frente Popular.
Franco, juntamiente con republicanos, socialistas y comunistas, pide ayuda a Adolf Hitler y Benito Mussoline.
En octubre de 1936, Madrid es bombardeada por rebeldes auxiliados por Itália y Alemania y posteriormente, mas precisamiente en el mes siguiente, hube otro ataque por los nacionalistas falangistas.
En 1937, Guernica fue brutalmiente atacada y destruyida.
En el inicio de 1938, los falangistas ya dominados por Franco, dominaban grande territorio de España, pero Stalin al ver el grande avanzo de los republicanos, se alió a Hitler y este se retiró, juntamiente con sus tropas, del país.

En 1939, la Frente Popular fue derrotada, dejando los republicanos, que ya se encontraban exaustos, desgastados y famintos, sin condiciones de continuar la guerra. Franco celebró su vitoria. El fascismo ditatorial del Franco duro 36 años, hasta su muerte.

Por Mariana Fasanaro no.16 y Luigi Perotti no.13

Postado no dia 10 de junho

La Guerra Civil española de 1936 a 1939 fué el acontecimiento más traumático que ocurrió antes de la 2ª Guerra Mundial. En ella estuvieran presentes todos los elementos militares y ideológicos que marcaran o siglo XX.

La enfermedad de la guerra apuñaló la España en los anos treinta. Fue una tragedia, una anticipación de la Segunda Guerra Mundial y lugar de ensayos para nuevos armamentos.

De un lado fue posicionada la fuerza del nacionalismo y del fascismo, aliadas a las clases y instituciones tradicionales de la España (el Ejército, la Igreja y el Latifundio) y del otro la Frente Popular que formaba el Gobierno Republicano, representando los sindicatos, los partidos de izquierda y los partidarios de la democracia.

Para la Derecha española se trataba de una Cruzada para librar el país de la influenza comunista y de la franco-masonería y reestablecer los valores de la España tradicional, autoritaria y católica ya para las izquierdas era preciso dar un basta al avanzo del fascismo, haciendo así con que la Guerra Civil desase de ser un acontecimiento puramente español para tornar-se en una proba de forja entre forjas que disputaban la hegemonía del mundo.

La Guerra Civil Española hay sido un tema recurrente para innumerables estudios y libros, muchas veces tratando aspectos parciales. Las investigaciones históricas van avanzando y esas obras acaban por desfasadas.

Así haciendo con que la España afondase en una economía de reñida per cápita reducida en 30% prolongando por case treinta anos, hecho también medio Milán de predios que fueran parcial o íntegramente destruidos y fue perdida 50% del gado español, pudendo así concluir que la guerra fue un conflicto puramente interno, con motivaciones
exclusivamente españolas, en que los resultados afectaran preferentemente os Españoles, En tanto, el conflicto evoluir para se converger en un incidente estrictamente europeo de los anos 30 do siglo XX, a juntarse a una serie
de otros acontecimientos, característicos de toda una época. Por un lado,la Italia fascista y la Alemana nazista pintaran de Fascismo
un completo puramente interno, por otro lado, o apoyo prestado a ambos os campos en
confronto permitió que os rivales localizados se transformasen en beligerantes interaccionáis, a guerra española fue las puertas de la 2 ª guerra mundial.

sexta-feira, 4 de julho de 2008

Trabalho de Felipe Kenji e Pedro Henrique


Trabalho de Patricia Emy
Postado no dia 10 de junho